ARTES MARCIALES

- Por David Rosales / Promotor de Artes Marciales
Agosto 2026/Actívate Digital.- El Gran Camino nunca se destruye; sólo se mejora con el tiempo. Quien se adentra en los secretos del Ying Yang, beneficiará su cuerpo y alma y se le revelará el significado del gran camino. El que conoce lo externo es un erudito. El que se conoce a sí mismo es un sabio. El que conquista a los demás es poderoso El que se conquista a sí mismo es invencible.
La energía interna existe, no es ningún ‘cuento chino’ u ‘oriental’. El poder del Ying Yang es real, y está presente en la vida diaria de las personas, incluso quienes ni siquiera saben de su existencia.
De acuerdo con la mitología oriental, el llamado Bing Bang, es el antecedente del Yin Yang, cuando sucedió hace millones de años, esa explosión fragmentó las energías en positivas y negativas, en los extremos de cada etapa de la evolución de los planetas hasta llegar hasta nuestros días.

Se considera que la fuerza del Yin Yang mantiene el orden en el Universo, de ahí que, de fragmentarse esa energía, todo volvería al inicio, a un nuevo Bing Bang, a nuevos mundos y civilizaciones y esa fragmentación derivaría en una confrontación entre el denominado bien y el mal, lo blanco y lo negro. Si esa fragmentación llegará hasta lo blanco de lo negro y viceversa, habría un caos universal, en donde los mundos podrían evolucionar en seres demasiado poderosos, similares a los ángeles, con objetivos muy definidos, tales como destrucción y vida, fuego y agua, oxígeno y falta de él, gravedad vs ingravidez. Por tanto, sería fundamental que ambas fuerzas crearan seres capaces de volver al cauce normal y el equilibrio que es el común denominador del Yin Yang.
Ying Yang es considerado también un portal a diferentes dimensiones de paz, por eso según los chinos, donde hay un Yin Yang prevalece el equilibrio y la capacidad de discernir entre el bien y el mal.
En el mundo en que vivimos, los ruidos, las prisas, son el principio de una angustia que se hace permanente en los seres humanos. La continua tensión diaria que el hombre lleva consigo, le va mermando poco a poco el sistema nervioso hasta que acaba por deteriorarlo. De ahí la importancia de mantener las emociones bajo control, aterrizando en la vida diaria, el poder que emana de la paz, de nuestro propio Yin Yang.
La energía del Yin Yang es:
‘Tranquilidad más tranquilidad, alarga la vitalidad’
‘Serenidad más serenidad enaltece la personalidad’.
Mantener las emociones bajo control, aterrizando en la vida diaria, nos hará conscientes del poder que emana de la paz, de nuestro propio Yin Yang.





